EL PARAISO, EN LA MIRA DEL DRAGON


Dragon Mart, ¿Proyecto Comercial o Colonia China?

Por Alberto Barrios

Al amparo del tráfico de influencias de empresarios panistas ligados a la Presidencia de la República, el despojo simulado por parte de empresarios y políticos de cientos de hectáreas a ejidatarios puerto morelenses y una futura devastación del mangle y el arrecife ante la previsible ampliación del muelle de Puerto Morelos para recibir cargueros multimodales de Transportación Marítima Mexicana –TMM- que transportarán miles de toneladas de mercancía china , desembarcó en el paraíso disfrazado de proyecto comercial el Dragon Mart, en realidad cabeza de playa para la eminente conformación del barrio chino en el Caribe mexicano, que estará conformado por casi 10 mil habitantes del país asiático.

Presentado oficialmente como “el centro de exhibición y venta de productos chinos más grande en su ramo fuera de China” que convertirá a Cancún en “la puerta de Asia en América Latina”, con este proyecto más bien, de acuerdo a los analistas, “se han abierto las puertas a los principales causantes de todos los problemas económicos y generadores de desempleo en el mundo, que son los chinos”. Por consiguiente, ante el arribo de los dos mil 500 comerciantes chinos y sus productos de bajo precio que se instalarán en el Dragon Mart el escenario económico más real y probable es la afectación al comercio local.

“Nos convertiremos en un centro distribuidor de los principales piratas y fayuqueros mundiales, que son los chinos”, comenta un empresario local, quien se pregunta: “¿Ahora qué empresario podría atreverse a invertir en Quintana Roo en un proyecto industrial ante la llegada masiva de los productos chinos? En lugar de invertir, un empresario inteligente buscará tan solo asociarse a estos comerciantes chinos, que son los modernos piratas del Caribe mexicano.”

El concepto del Dragon Mart ya se aplica en Dubai, la llamada meca del turismo de lujo, en donde opera desde el 2005 el primer modelo de Dragón Mart.

“La diferencia”, explica el empresario cancunense, “es que Dubai es un país que aparte de petróleo no produce nada. En México, en cambio, contamos con producción de bienes y productos que ahora serán sustituidos directamente desde nuestro propio territorio por estos empresarios chinos contra los cuales no se puede competir por los bajos salarios que pagan en su país a los trabajadores.”

Para el gobernador Félix González Canto “dicho centro, estará a la altura de las grandes ferias de exposición como las de Frankfurt, Milán, Barcelona y Tokio”, según expuso durante la presentación del proyecto que se pretende inaugurar el próximo año, aunque hay versiones que se quiere abrir este mismo año. El Centro de Distribución de Productos Chinos (MDCCC, siglas en inglés), se construye a 3 kilómetros de la costa, a 18 kilómetros del sur de Cancún, 9 kilómetros del aeropuerto y a 11 kilómetros del futuro Municipio de Puerto Morelos, del que formará parte. Se desarrollará en un perímetro de 100 hectáreas; del millón de metros cuadrados, 255 mil están destinados a GFA, 100 mil al área comercial, 90 mil para un hotel y edificios de departamentos, 20 mil para amenidades y 45 mil metros cuadrados para área de almacenamiento. Por su parte, en su exposición, el presidente de CHINAMEX y del Dragon Mart, Hao Feng, hizo una alegoría sobre dos dragones que juegan refiriéndose a este gran proyecto en la costa mexicana. El dragón chino, dijo, representa la agresiva exploración más allá del mar de los comerciantes chinos y el concepto de dos dragones refleja el profundo simbolismo de la cooperación entre ambos países. Lo que no dijo es que desde hace años la balanza comercial México china es negativa para nuestro país, debido a que las importaciones de mercancía china son 16 veces mayores a las exportaciones mexicanas a ese país, lo que arroja déficits comerciales de más de 30 mil millones de dólares; de hecho, durante la pasada década, consecuencia de las importaciones chinas legales e ilegales, la industria del vestido y del juguete en México han colapsado.

Pese a lo anterior, gobierno federal y estatal se han aliado para ofrecerles a los empresarios y funcionarios chinos un paquete de apoyos que ya quisieran empresarios mexicanos:

- Subsidio para el pago del Impuesto Sobre Traslación de Dominio; disminución en el pago de los derechos de registro ante el Registro Público de la Propiedad y del Comercio, diferimiento del pago del Impuesto Sobre nóminas durante el período de consolidación, así como inclusión del Concepto de turismo de negocios dentro de la publicidad institucional que el Gobierno desarrolla a través de los programas de promoción turística. De igual Forma una disminución sobre los derechos de conexión ante la Comisión de Agua Potable. - Gestión ante el H. Ayuntamiento de Benito Juárez a efecto de lograr una disminución en el pago del Impuesto sobre adquisición de Inmuebles, así como el pago de predial por los próximos 3 años, apoyo para el pago de la Licencia de Construcción y los trámites necesarios para su aprobación conforme las modificaciones habidas al Programa de Ordenamiento Ecológico Local. - Gestión ante el Gobierno Federal a efecto de lograr la relocalización de las torres de alta tensión de la CFE, otorgamiento de becas de trabajo durante la etapa de capacitación del personal mexicano que trabajara en Dragón Mart Cancún, apoyo para la construcción de una planta de aguas residuales y la construcción de vialidades y acceso al proyecto.

En la fase final de construcción, instalado entre el Cancún Messe y Puerto Morelos, el Dragón Mart Cancun se presenta como un proyecto comercial, pero en realidad es un Caballo de Troya, avance de la futura colonia china que se instalará en el Caribe mexicano. Contrario a la inversión española, que solo aporta capital, la inversión china viene acompañada de población.

Para que el Dragon Mart desembarcara en el Caribe Mexicano los hilos se han movido desde años atrás. Aunque el boletín de prensa emitido por las autoridades estatales dice que “en el mes de noviembre de 2010 recibimos a la delegación China que llego a evaluar 4 ciudades mexicanas (San Luis Potosi, Mérida, Guadalajara y Cancún) y al termino de la visita fuimos notificados por parte del Gobierno Chino y empresarios que la decisión del lugar para la Instalación del Dragón Mart, había sido tomada y que sería la Ciudad de Cancún, Quintana Roo”, todo indica que el proyecto se gestionó mucho antes desde oficinas federales de muy alto nivel; de hecho, desde el 5 de marzo del 2010 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), sin el conocimiento del Ayuntamiento de Benito Juárez, un decreto de expropiación por “causa de utilidad pública” de dos mil 500 hectáreas de ejidatarios portomorelenses a favor del Instituto de Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del estado de Quintana Roo, destinadas para el desarrollo urbano, la vivienda y el turismo, con especial énfasis, supuestamente, en mitigar la falta de vivienda generada por la migración de población proveniente de otras entidades federativas. Con la llegada del Dragon Mart, la respuesta es que efectivamente están destinadas a satisfacer las necesidades de vivienda, pero de la futura migración china.

Junto con la mercancía china, en principio llegarán 2 mil 500 comerciantes chinos que vivirán dentro del complejo Dragon Mart; pero la experiencia indica que con el paso de los años traerán a familiares, esposas e hijos, esto es, mínimo tres personas más por cada uno, lo que desembocará en un núcleo poblacional de aproximadamente 10 mil chinos, que conformarán en la práctica el primer barrio chino del Caribe mexicano, similar al barrio Chino del Distrito Federal o al Barrio Chino de Los Angeles, California, cuyas principales características son la endogamia y resistencia a integrarse a la cultura anfitriona.

Este proyecto comercial, antesala de una colonización china explicaría tanto el decreto presidencial de expropiación como las inusitadas especulaciones de tierras que se han registrado durante los últimos años en los alrededores de Puerto Morelos, en la que han participado prominentes apellidos de políticos y empresarios quintanarroenses y, por supuesto, de funcionarios federales que han manejado información privilegiada. Porque tanto el Dragon Mart como la eminente colonia china pertenecerán al futuro Municipio de Puerto Morelos, con todas las implicaciones socio económicas y políticas del caso.

Dentro del proyecto del Dragon Mart, significativa es la participación de, por lo menos, un eminente empresario ligado a la Presidencia panista: José Luis Salas Cacho, actualmente presidente de Grupo Logistic y Vicepresidente del Dragon Mart Cancún, quien de acuerdo a su curriculum cuenta con 57 años de edad, también Presidente de Grupo Servicón, de Corporación Saca y de Corporación Sama, fundador de compañías del sector inmobiliario, de infraestructura, de telecomunicación y de energía. Adicionalmente, dice su currícula, ha incursionado en la política habiendo sido coordinador general de las campañas presidenciales de Manuel J. Clouthier, en 1988, de Diego Fernández de Cevallos, en 1994 y Coordinador Estratégico de la campaña presidencial de Vicente Fox en el 2000. Lo que no dice este curriculum es que fue él quien orquestó, junto con Luis H. Alvarez y Manuel Camacho, las reuniones de Carlos Salinas con Manuel Clouthier para impedir que se reconociera el triunfo presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas en 1998 cuando “se cayó el sistema”. Tampoco menciona este curriculum que José Luis Salas Cacho también es Consejero Propietario de Transportación Marítima Mexicana –TMM-, el consorcio de transporte multimodal más importante de México y de América Latina que se encargará de transportar las miles de toneladas de mercancía china que, vía marítima, llegarán en principio al puerto de Progreso, Yucatán o al recién ampliado muelle de Cozumel, para después arribar directamente a Puerto Morelos, en donde la Administración Portuaria Integral –APIQROO- pretende ampliar el patio de maniobras del muelle para la operación de grandes grúas, así como dragar para abrir canales de navegación que permitan la entrada de buques multimodales de gran calado.

¿”Y la barrera arrecifal?”, se pregunta un habitante de Puerto Morelos, ¿”qué va a suceder con los arrecifes?”.



José Luis Salas Cacho, el empresario político amigo de Fernández de Cevallo, es un experto en el tema de puertos y logística de transporte marítimo. En Jalisco, en el Ayuntamiento de Zapotlanejo, con el apoyo del gobernador panista impulsa igualmente la construcción de otro gran centro logístico de distribución a escala global de productos agrícolas, que movilizará la mercancía que llega por mar a Colima. Se hablan de inversiones por 432 millones de dólares en los próximos ocho años, en un complejo con parques industriales, aduanas, recintos fiscalizados, terminal intermodal – terminal de contenedores y terminal de carga a granel –, gasoducto, plantas generadoras de energía y de tratamiento de agua. Allá también ha argumentado Salas Cacho que el Centro Logístico de Jalisco “será la gran puerta de entrada de Asia hacia el mercado del NAFTA”, que conforman Canadá, EU y México.

RECUADRO

Inversión de 100 millones de dólares en su primera etapa. Segundo de su tipo a nivel mundial. Se venderán productos manufacturados, insumos de la industria metalmecánica, construcción, mercancías electrónicas, papelería y un sinfín de productos. Se complementará con la conclusión del segundo puente internacional México-Belice y la terminación del proyecto carretero Caobas-Arroyo Negro Guatemala, para convertir a Quintana Roo en un potencial punto de venta y distribución de mercancías desde Quintana Roo hacia CA. Generará de manera directa cinco mil empleos en la entidad.

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